Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Recomendaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recomendaciones. Mostrar todas las entradas

04 junio 2013

Clásicos: Edgar Allan Poe, o escribir hacia atrás

Edgar Allan Poe fue un firme defensor de la teoría de que las historias se escriben desde el final, hacia atrás (backwards). Según él, para que un relato o un poema consigan el mayor efecto en el lector, el escritor debe imaginar primero un desenlace —que debe ser original y emocionante— y, a partir de ese final, trabajando hacia atrás, ir encadenando los distintos eslabones del argumento de tal manera que el lector, cuando los lea en el orden natural, se vea arrastrado de forma inexorable hasta ese final, necesario y sorprendente a la vez.


La expresión más elaborada de sus ideas se encuentra en un breve ensayo de 1846, La filosofía de la composición, en el que reconstruye minuciosamente el proceso de elaboración de su poema más célebre, El cuervo, publicado un año antes. Muchos autores han puesto en duda que Poe escribiera El cuervo de la manera tan deductiva y racional que describe en La filosofía de la composición; este ensayo sería en realidad una racionalización, una reconstrucción a posteriori del proceso creativo, brillante pero tramposa. Otros, en cambio, sí dan credibilidad a que Poe siguiera esos pasos para componer su poema, si bien admiten que tal vez no lo hizo de forma tan premeditada y consciente como él mismo afirma.

Sea como sea, lo que aquí nos interesa destacar es el enorme potencial que ofrece escribir hacia atrás. Habrá quien necesite desarrollar su escritura de forma intuitiva, dejándose llevar por la inspiración, sin saber lo que va a suceder a sus personajes ni cómo va a acabar su historia. A algunos les resulta difícil, artificial e incluso esterilizador empezar por el desenlace e ir tejiendo tramas hacia atrás. Por supuesto, cada uno debe buscar lo que mejor le funcione en el momento de la creación. Sin embargo, como hemos visto, además del momento de la creación, el autor debe abordar un segundo momento de análisis, de crítica, de reescritura. Y si en el primer momento habrá a quien le funcione escribir hacia atrás y habrá a quien no, una vez terminado el primer borrador o el primer esbozo completo no tiene sentido renunciar a esa poderosa herramienta. Escribir hacia atrás es un tipo de tinta invisible que nos ayudará a entender cómo funciona nuestra historia, a hacerla más coherente y atractiva y a subsanar sus puntos débiles. Es tinta invisible porque el lector nunca notará que hemos escrito la historia hacia atrás; sólo notará la fuerza de una trama que le arrastra y le emociona.

«Es más que evidente que todo argumento merecedor de tal nombre debe ser desarrollado hasta su mismo desenlace, previamente a cualquier intento de coger la pluma. Sólo con el dénouement a la vista nos será posible dotar al argumento de la indispensable atmósfera de consecuencia, o causalidad, logrando así que cada uno de sus incidentes, y sobre todo el tono general, contribuyan al desarrollo de la intención.» (págs. 27-29)
  • Edgar Allan Poe, La filosofía de la composición y El principio poético, edición bilingüe, traducción de José Luis Palomares, Langre, San Lorenzo de El Escorial, 2002. 160 páginas, 15,60 euros.

14 febrero 2013

Recomendaciones: Cuéntalo bien


El subtítulo de este libro es muy expresivo de su contenido: El sentido común aplicado a las historias. En efecto, se trata de un texto sencillo y claro sobre las claves que hacen funcionar (o no) las historias. Está escrito por una analista de guión, pero tiene la virtud de situarse en un plano suficientemente general como para resultar útil para todo el que esté interesado por conocer mejor las técnicas narrativas, tanto si las quiere aplicar al guión como a la novela, el teatro o cualquier otra disciplina en la que se cuenten historias. Por su sencillez (una cualidad fácil de menospreciar pero difícil de conseguir) es especialmente recomendable para principiantes, aunque su enfoque limpio y pleno de sentido común también puede resultar refrescante para narradores más curtidos.

  • Ana Sanz-Magallón, Cuéntalo bien. El sentido común aplicado a las historias, Plot Ediciones, Madrid, 2007. 151 páginas, 15 euros.